EPILEPSIA EN PERSONAS MAYORES 

La epilepsia en personas mayores presenta causas distintas a cuando se inicia en otros momentos de la vida. Incluso las manifestaciones son distintas y las consecuencias también, pudiendo llevar a mayores hospitalizaciones.

En la adultez mayor , se considera a esta enfermedad como una posible manifestación de otra u otras patologías . Hay distintas alteraciones clínicas que pueden predisponer a una crisis epiléptica e incluso al diagnóstico de la enfermedad. Las causas  más frecuentes en personas mayores de 55 años son  los accidentes cerebrovasculares, y las demencias. Estas patologías tienen una alta posibilidad de presentarse en la vejez, ocasionando  lesiones cerebrales , que posteriormente podrían generar crisis epilépticas.  Otras causas son los tumores o metástasis cerebrales, traumatismo , afecciones metabólicas, alcoholismo , infecciones del sistema nervioso central 

La prevención es fundamental en el autocuidado

Otra característica diferencial en esta etapa, es que las  convulsiones, afectan en mayor grado a la  calidad de vida .La elección del fármaco indicado debe ser considerada por un especialista . Debemos recordar en relación a la medicación  que el organismo de  la persona mayor, a  diferencia del adulto tiene una absorción  y metabolismo diferente. 

Conociendo las posibles causas, la prevención es  fundamental en  el autocuidado. Esto implica entre otras cuestiones  fundamentalmente no interrumpir el tratamiento médico. 

¿Cómo impacta en la vida diaria ? 

La epilepsia tiene un fuerte impacto en la vida diaria, desde el primer episodio. Aparece el temor a la crisis, aun en aquellos casos que se presenta estable, sin recurrencia de episodios. 

Las crisis convulsivas se perciben asociadas a la pérdida del control emocional y físico. Está es la característica que favorece que  muchos pacientes viven angustiados ante la posibilidad de presentarlas. 

Este temor condiciona la autonomía, y las personas empiezan a movilizarse con temor y a reducir las salidas,  pueden comenzar a aislarse socialmente . Consecuentemente desde el entorno social también se activan alertas, en ocasiones se prefiere evitar encuentros por temor a una crisis y no saber cómo ayudar.

Paulatinamente la familia  incrementa los cuidados más allá de los necesarios, aumentando la dependencia,  favoreciendo el aislamiento y el estigma . 

La persona con epilepsia suele reconocer y agradecer el apoyo familiar

La persona con epilepsia suele reconocer y agradecer el apoyo familiar. También tienen presente  la no recurrencia de crisis por periodos muy prolongados, cumpliendo con el tratamiento farmacológico y las medidas de cuidado. Sin embargo, este conocimiento ,  a veces,  puede no evitar el temor a un nuevo episodio.

Es así como  calidad de vida se va viendo paulatinamente afectada, en ocasiones asociada a síntomas ansiosos y depresivos

¿Qué podemos hacer ?

Aceptar que los ataques se controlan en la mayoría de los casos con la medicación. También saber que la medicación a veces, no es suficiente . Además se requiere trabajar con sí mismo en identificar los factores generadores de estrés.  A la vez que reconocer los recursos personales que otorgan seguridad , reconociendo a la enfermedad como realidad ineludible. 

El apoyo psicoterapéutico suele ser un fuerte respaldo para trabajar en las herramientas de afrontamiento a la enfermedad. La psicoterapia ofrece  un espacio seguro, y confiado para compartir todas las cuestiones que angustian.

Consideremos también que a la persona con epilepsia , le pasan otras cosas, más allá de esta enfermedad. Contar  un espacio para pensar, reflexionar y “mirarse “ será una oportunidad de evolución como persona…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *