CUIDADOR de la PERSONA MAYOR

ENTRENAMIENTO PERSONALIZADO 

El entrenamiento personalizado al cuidador , hace a la diferencia en la calidad y capacidad de cuidado. Pero seguramente te preguntarás en qué consiste .

Cuidar a una persona cualquiera sea su edad, es una tarea de enorme compromiso, responsabilidad, dedicación, generosidad y capacidad de servicio. Sin embargo la manera de desplegar  estas cualidades será diferente según: el lugar , la condición de salud  , y el tipo de tarea  que se requiera.

Si te encuentras a un cuidador capacitado en el cuidado de personas mayores, ya sabrás que esa persona apunta a realizar su tarea con profesionalismo. El curso de capacitación aportó un conocimiento general.A pesar de ello, no es suficiente a la hora de cuidar a tu ser querido. 

Necesita un cuidador

Cada persona mayor , tiene una historia de vida en la que ha desplegado gustos, intereses, relaciones , experiencias, que han ido forjando su identidad. Seguramente la mayor parte de su vida se manejó con autonomía e independencia, según sus características de personalidad. No obstante, en la actualidad su autonomía puede verse reducida en alguna medida, por ello necesita un cuidador. 

Muchas veces, el adulto mayor se resiste a convivir con un cuidador, aunque sean pocas horas, lo vive como intrusivo, siente que vulnera su intimidad y sus capacidades . Será tarea del cuidador , identificar las necesidades que la persona percibe , y que muchas veces no son las mismas que considera el familiar. A pesar de ello, puede ser la vía de entrada , mediante el cual la persona se siente escuchada y podría encontrar un sentido al rol del cuidador. 

“ …ya pasaron muchas cuidadoras y ninguna se queda … “   

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Cuidando a los que cuidan

cuidador

Estrés del cuidador

La tarea del cuidador formal ( contratado ) o informal (familiar, amigo, etc.) de una persona dependiente y/o con demencia, en tanto realiza su trabajo con entrega, implica una exigencia intelectual y emocional que puede generar enfermedad. Más aún cuando el cuidador es un familiar o quien tiene un fuerte lazo afectivo, o los une una historia compartida, pueden desdibujarse los límites del propio cuidado. El cuidador, comienza a dejar  de lado sus necesidades básicas en favor de la persona a quien dirige su cuidado.

Un cuidador formal o informal, padeciendo lo que se denomina estrés del cuidador, disminuye su calidad de ofrecer el cuidado.  Incluso en muchos casos aumenta su autoexigencia frente a la tarea. Justamente ahí es cuando cuidador y paciente, incrementan su vulnerabilidad.

Contar con un cuidador con adecuado estado psicofísico, será una protección para sí mismo. Pero también contará con la capacidad de identificar con claridad las necesidades  evidentes y sutiles del adulto mayor. En segundo lugar, podrá afrontar adecuadamente las manifestaciones complejas que puedan presentarse. De esta manera se previene el desborde emocional y el caos en el entorno.

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