
Estrés del cuidador
La tarea del cuidador formal ( contratado ) o informal (familiar, amigo, etc.) de una persona dependiente y/o con demencia, en tanto realiza su trabajo con entrega, implica una exigencia intelectual y emocional que puede generar enfermedad. Más aún cuando el cuidador es un familiar o quien tiene un fuerte lazo afectivo, o los une una historia compartida, pueden desdibujarse los límites del propio cuidado. El cuidador, comienza a dejar de lado sus necesidades básicas en favor de la persona a quien dirige su cuidado.
Un cuidador formal o informal, padeciendo lo que se denomina estrés del cuidador, disminuye su calidad de ofrecer el cuidado. Incluso en muchos casos aumenta su autoexigencia frente a la tarea. Justamente ahí es cuando cuidador y paciente, incrementan su vulnerabilidad.
Contar con un cuidador con adecuado estado psicofísico, será una protección para sí mismo. Pero también contará con la capacidad de identificar con claridad las necesidades evidentes y sutiles del adulto mayor. En segundo lugar, podrá afrontar adecuadamente las manifestaciones complejas que puedan presentarse. De esta manera se previene el desborde emocional y el caos en el entorno.
Entrenamiento personalizado
Cada adulto mayor, presenta características personales, y características comunes, por ello es muy valioso cuando nos encontramos con cuidadores formados en la atención a personas mayores. Sin embargo, el cuidado real debe dejar de lado a la generalidad, para dar lugar a las necesidades específicas. Este cuidado debe ser acorde a las características de personalidad y necesidades que plantea la enfermedad.
Cuando una personalidad compleja marca el modo de transitar la dolencia de manera disruptiva, se puede hacer difícil para el entorno y para los cuidadores empatizar con el enfermo. Debido a ello, se vuelve difícil discriminar e identificar las necesidades de la persona y consecuentemente la mejor estrategia de cuidado.
Por estas razones es que debemos contar con el entrenamiento personalizado. Este entrenamiento brinda herramientas específicas de manejo , incorporando herramientas de psicoeducación y recursos que brinda el modelo de Atención Centrada en la Persona -ACP-
La ACP es un enfoque que se usa en relación a los servicios de atención a personas con algún grado o tipo de dependencia. La atención centrada en la persona valora la singularidad, Por lo tanto busca identificar sus capacidades frente a aquello que la hace dependiente, apoyando su autodeterminación. También se valoran sus características de personalidad, más allá de la enfermedad, y cómo estos aspectos se entrelazan con la situación actual.
Contar con un cuidador entrenado especialmente para identificar las necesidades físicas, mentales y emocionales de un ser querido, hace a la diferencia en relación a la calidad del cuidado. De esta maneras se podrán controlar los niveles de ansiedad. Es decir, los trastornos conductuales que generan disrupción, resultando así en la mejor calidad de vida posible para todos.


Sin duda este tema es fundamental y está muy poco tratado. Las familias tampoco saben de la importancia de tener un cuidador/a que esté emocionalmente equilibrado. Muy interesante artículo. Saludos
Yo como cuidadora domiciliaria tengo la prioridad de asegurar mi salud fisica y mental la base principal para mi es la alimentacion y despues lo demas al estar bien sana y fuerte brindo una mejor atención al que me necesita y me alcanza a guiar al fliar. Como sobre llevar la economia y demas cosas de la casa y estar atenta a futuras complicaciones asi el fliar. Se siente aliviado y siente confianza a.la persona que contrata, no solo es cuidar sino brindar ayuda en general no traer conflictos cuando hay mas de un cuidador trabajar en equipo la prioridad es el A.M. y conservar el trabajo
Que bueno tu aporte Sandra. Tal cual lo expresas la labor de la cuidadora es muy exigente, por ello el cuidado de su persona debe ser fundamental. Gracias por compartirlo