Empezó un nuevo año, intercambiamos los mejores deseos. A todos nos gustaría que sea un año en el que se nos cumplan “Esos Deseos”
Deseos de Felicidad, Amor, Paz, Tranquilidad, Armonía….. Sin duda, deseos ansiados por todos. Pero…todos entendemos o significamos la felicidad de la misma manera? ¿Cómo entendemos el amor…? ¿Cuál es nuestra expectativa cuando hablamos de amor? ¿Qué significa para cada uno de nosotros tener paz? Tranquilidad? ¿Cómo o cuándo nos sentimos en armonía ?
También hubo intercambio de deseos aparentemente más concretos, como salud y trabajo . ¿Cuál es nuestra expectativa cuando pensamos en tener salud? Aunque la respuesta parece obvia si la confrontamos con no enfermarnos. Sin embargo, no es tan obvia, si recordamos que la Salud no es solamente ausencia de enfermedad (OMS, 1949)
No obstante, si nos referimos a nuestro deseo de trabajo, en términos económicos, todos vamos a coincidir en lo que queremos transmitir. En tanto nos referimos a llevar a cabo una tarea, por la cual obtenemos una remuneración en dinero.
Entonces …¿Podemos construir el año que deseamos ?
Se percibe, se transmite y hasta se lleva a la acción el estrés que genera el encierro de cientoseis días de cuarentena. Una herramienta para transformar la adversidad en ganancia personal, podria hacer la diferencia .
Pese a que algunos, hayan decidido ser más flexibles en el acato de la directiva, otros la siguieron al pie de la letra. Todos estamos inmersos en la realidad mundial del covid-19. Aún quienes se han resistido al acatamiento o, el confinamiento no los ha obligado a un gran cambio en lo cotidiano, el acceso a servicios se vio limitado . También se vieron limitadas las alternativas de elección, o dicho de otra manera la libertad individual.
Aspectos negativos de todo tipo acerca del confinamiento, abunda en los medios de comunicación . Las lamentables consecuencias fundamentalmente en la economía y en la educación y por lo tanto en las personas , es indiscutible y preocupante . Es casi inevitable avizorar un futuro a corto y mediano plazo muy complicado…
Más allá de la proyección , que cada uno haga del futuro,¨hoy¨, en Buenos Aires, estamos junto a nuestra familia nuclear, o solos, confinados. Tratando de cuidar a la distancia a otros integrantes de la familia, y no distanciarnos los amigos, y para ello generamos, encuentros virtuales. Claro está, que la realidad socioeconómica de cada familia, permitirá atravesar este tiempo con más o menos accesibilidad y confort. También, con más o menos tensión, según las particularidades personales y familiares preexistentes.
El desafío, será cómo sacar rédito desde lo personal en primer lugar , a esta circunstancia.
El escenario, es en el que hace cientoseis días estamos viviendo. Ahora el desafío, será cómo sacar rédito desde lo personal en primer lugar , a esta circunstancia. Y no hablo de rédito profesional, económico o laboral. Me refiero, a la posibilidad de vivir esta realidad que nos fue impuesta, como una alternativa para la autoobservación.
Partiendo de la observación, tal vez, podríamos hacer uso del conocido FODA (fortalezas, oportunidades , debilidades y amenazas) a nuestro favor.
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Ver