Cientoseis días de confinamiento. Una herramienta para transformar la adversidad en ganancia

Se percibe, se transmite y hasta se lleva a la acción el estrés que genera el encierro de cientoseis días de cuarentena. Una herramienta para transformar la adversidad en ganancia personal, podria hacer la diferencia . 

Pese a que algunos, hayan decidido ser más flexibles en el acato de la directiva, otros la siguieron al pie de la letra. Todos estamos inmersos en la realidad mundial del covid-19. Aún quienes se han resistido al acatamiento o,  el confinamiento no los ha obligado a un gran cambio en lo cotidiano, el acceso a servicios se vio limitado . También se vieron limitadas las alternativas de elección, o dicho de otra manera la libertad individual. 

Aspectos negativos  de todo tipo acerca del confinamiento, abunda en los medios de comunicación . Las lamentables consecuencias fundamentalmente en la economía y en la educación y por lo tanto en las personas , es indiscutible y preocupante . Es casi inevitable avizorar un futuro a corto y mediano plazo muy  complicado…

Más allá de la proyección , que cada uno haga del futuro,¨hoy¨, en Buenos Aires, estamos junto a nuestra familia nuclear, o solos, confinados. Tratando de cuidar a la distancia a otros integrantes de la familia, y no distanciarnos los amigos, y para ello generamos, encuentros virtuales. Claro está, que la realidad socioeconómica de cada familia, permitirá atravesar este tiempo con más o menos accesibilidad y confort. También, con más o menos tensión, según las particularidades personales y familiares preexistentes. 

El desafío, será cómo sacar rédito desde lo personal en primer lugar , a esta circunstancia.

El escenario, es en el que hace cientoseis días estamos viviendo. Ahora el desafío, será cómo sacar rédito desde lo personal en primer lugar , a esta circunstancia. Y no hablo de rédito profesional, económico o laboral. Me refiero, a la posibilidad de vivir esta realidad que nos fue impuesta, como una alternativa para la autoobservación. 

Partiendo de la observación, tal vez, podríamos hacer uso del conocido FODA (fortalezas, oportunidades , debilidades y amenazas) a nuestro favor.

  • Identificar las fortalezas personales, nos permitirá ser conciente de las herramientas con las que contamos , ante la adversidad. Pero también a la hora de animarnos a la proyección y posterior realización de un plan
  • Las oportunidades, dependen del entorno, pero debemos poder identificarlas y confrontarlas con nuestras realidad personal, a los fines de considerarlas adecuadamente  como tales. 
  • Identificar, reconocer y aceptar nuestras debilidades, es un aspecto básico del autoconocimiento.En tanto conozcamos nuestras debilidades, podremos utilizar la herramienta adecuada (fortaleza) para trabajarla y  transformarla.
  • Amenazas, será muy importante poder diferenciar la amenaza de la debilidad. Muchas veces podemos percibir procesos internos como amenaza. Esto lo vemos muchas veces en la sintomatología del ataque de pánico, por ejemplo. Sin embargo, la amenaza, es externa. En la medida que identifiquemos las fortalezas disponibles , podremos evaluar adecuadamente la presencia de la amenaza y qué hacer con ella. Aunque en muchos casos sea inevitable su afectación, el autoconocimiento nos permitirá aspirar a un mejor cuidado personal. 

Estará en cada uno, la decisión de QUE HACER, consigo mismo , CÓMO HACER frente a una realidad que se impuso. A veces buscar ayuda, puede ser una alternativa en la que apoyarnos , frente al arduo camino del autoconocimiento.  

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