La enfermedad de Alzheimer se considera la nueva epidemia del siglo XXI. Se estima que para el año 2050 el número de personas con alzheimer ascienda a 131.5 millones.
Es una enfermedad incurable que va degenerando las células nerviosas del cerebro y disminuyendo la masa cerebral. Esta degeneración se manifiesta, por lo general, en dificultades en el sentido de la orientación, y en la memoria inicialmente. Algunas veces, también puede iniciarse con algunos cambios en el comportamiento , aunque es menos frecuente e incluso más difícil de diagnosticar sin una consulta especializada. Paulatinamente, empieza a hacerse más evidente cuando aparecen dificultades para resolver situaciones cotidianas de la vida.
No existe un tratamiento certero para prevenir la enfermedad ni para frenar el avance. Sin embargo, está probado que existen conductas que pueden aumentar los factores de riesgo, y consecuentemente si disminuimos estas mismas variables, podríamos disminuir la posibilidad de padecerlo. Algunos de ellos son los altos niveles de estrés diario, alimentación con alto contenido de grasas, sedentarismo o hipertensión.
¿Que es la estimulación cognitiva ?
Una vez que se diagnostica, tenemos que intentar que el avance sea lo más lento posible, para ello la estimulación cognitiva es fundamental. Esto implica generar al cerebro nuevos desafíos, mediante distintas actividades placenteras pero que presenten alguna exigencia. Según el grado de afectación será el desafío, por ejemplo si es leve, podrá ser retomar un idioma que se aprendió en algún momento, o jugar a la ajedrez. Si es moderado, se harán sopa de letras, y distintos juegos considerando el grado de dificultad. En estadios más avanzados, se deberá ser más creativo a la hora de pensar en el tipo de estimulación. Con seguridad estará en relación con aquellas cuestiones que hayan sido significativamente interesantes para la persona.
Debemos tener presente que SIEMPRE HAY COSAS POR HACER ! A mayor complejidad del cuadro, mayor exigencia a la hora de pensar del abordaje . HAY QUE ADECUAR LAS POSIBILIDADES AL PACIENTE , A LA FAMILIA Y A LOS RECURSOS DISPONIBLES.
En ocasiones, habremos de aceptar las limitaciones contextuales, y adecuar el ideal a lo posible . Lo que no podemos , es partir de la negativa, suponiendo que el hecho de afrontar una enfermedad incurable, nos limite todas las posibilidades de trabajar por la dignidad del paciente y de su familia.



¡Gracias! excelente información