Para cuando yo sea muy mayor…

¿Una residencia o mi casa …?

En los años de mi vejez avanzada,  siendo muy mayor ¿me gustaría transitarlos en una residencia o en mi casa ?

La expectativa de vida cada vez es más larga, pudiendo llegar a vivir muchos años más que nuestros padres y abuelos. ¿Alguna vez te preguntaste a dónde te gustaría vivir durante ese tiempo?

Muchas veces hacemos chistes al respecto, pero…¿cual es el deseo realmente?

Hoy te propongo que pensemos juntos las ventajas y desventajas de uno y otro, incluso de que puede depender la elección en el futuro. 

En primer lugar es importante saber que no hay un lugar ideal y común para todo el mundo. Lo que puede ser súper beneficioso para uno, puede ser regular o negativo para otro.

La responsabilidad …

También tendremos que tener en claro qué por más  planificación que hagamos , en ocasiones la vida nos puede sorprender con imprevistos. Sin embargo esta posibilidad no nos quita de la responsabilidad y la libertad de poder transmitir nuestros deseos. 

Si !, tal como leíste, la r e s p o n s a b i l i d a d , porque de lo contrario estaríamos  haciendo cargo a nuestros allegados. Estaríamos depositando sobre nuestros hijos, pareja u otros el deber de saber qué hacer… si nos encontramos ante la imposibilidad de decidir. De esta manera estamos delegando una decisión que nos corresponde, generando muchas veces conflictos por distintas opiniones. Por ejemplo , podría suceder que cada hijo, considere una opción distinta para nuestro bienestar, generando de esta manera un conflicto. Por ello será importante que liberemos a los otros de esta determinación. Para ello habrá que compartir nuestro deseo. 

Está de más aclarar que este deseo tendrá que ser coherente y factible con nuestra realidad económica.

Entonces …¿una residencia o mi casa ?

Permanecer en casa, nos posibilita estar rodeado de nuestra historia, del entorno que elegimos construir . Incluso podría suceder que sigamos conservando una red de vecinos, con los cuales interactuar o recurrir si fuera necesario. Además la posibilidad de que hijos y nietos nos visiten en un lugar ya conocido, y también en un espacio con vivencias compartidas. 

Sin embargo tendremos que tener en cuenta la posibilidad de necesitar ayuda para las cuestiones básicas de la vida diaria. Tal vez, una persona que nos asista , algunas horas o la mayor parte del tiempo. Y tal vez en ese caso nuestros hijos deberán estar muy pendientes de nuestro cuidado, y acompañando a quien nos asista. 

Una residencia, puede ser otra opción a barajar, en ese caso, ya no estaríamos en nuestro entorno, aunque podríamos adaptarnos muy bien al nuevo lugar . Las personas que estén a cargo del cuidado, serán varias, y nuestros familiares podrán visitarnos, sabiendo qué hay un equipo de profesionales pendiente de asistirnos. 

Cada una de estas opciones , tiene múltiples aristas que amerita un artículo en sí mismo. Aquí va solo un puntapié , mi  propuesta es empezar a hablar de esto, elegir como, donde y cuando …antes de encontrarnos frente a la situación. Anticiparnos, planificar…y no delegar en otras decisiones sobre nuestra vida. 

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