¿De Que se trata ?

Negligencia y Maltrato invisible, son aquellas formas no explícitas de violencia, de agresión , de no consideración . Es una forma implícita de maltrato que queda camuflada y justificada muchas veces por cuestiones circunstanciales , o situacionales.
En ocasiones esta forma de maltrato ocurre por ignorancia y la llamamos NEGLIGENCIA . En este caso es un error involuntario, como descuidos, omisión, desamparo o indefensión. La negligencia causa daño o sufrimiento y puede ocurrir tanto en el ámbito público o privado. Ocurre cuando no se toman las medidas necesarias considerando las características de cada persona mostrando escasas empatía en la relación con los otros.
Las personas mayores, se encuentran dentro de un grupo vulnerable a recibir maltrato. El MALTRATO es una acción, omisión, única o repetida, contra una persona mayor. Este acto produce daño a la persona mayor en su integridad física, psíquica o moral, e impide el uso de sus derechos y libertades. Estas acciones también ocurren tanto con personas desconocidas como con personas de confianza.
Quien recepcione no esté apurado
Sabemos que en las diversas formas de envejecer hay quienes presentan un declive más marcado a la hora de manejarse con total autonomía. Consecuentemente aumenta la dependencia con la familia, pero también aumenta la necesidad de una forma específica de comunicación con todas las personas con quienes interactúa . Por ello, necesitará que el menú de la confitería tenga letras grandes, que exista un baño accesible , sin escalera de por medio. Si va a realizar un trámite , necesitará que quien aporte la información no esté apurado. Que utilice un lenguaje respetuoso y acorde, sin términos modernos o adolescentes .
Quien se encuentre en atención al público y dentro de ellos existan personas mayores deberá conocer algunas cuestiones . A medida que envejecemos se procesa la información algo más lenta que en tiempos de juventud. De este modo, si hablamos muy rápido y aportando información nueva, es probable que no seamos comprensibles. También habrá que saber que es normal que exista un declive auditivo y visual. Sin embargo , no implica hablarle a los gritos , ni hacer gestos o dibujos gigantes. Requiere modular claro, pausado , dentro de cierta lógica de respeto y si debemos otorgar información escrita asegurarnos que sea legible .
Estos declives, y ciertas limitaciones en la autonomía , no suponen que las personas mayores se vuelvan niños. Tampoco que tengan fallas en la comprensión en sí misma. Solo que en cada etapa de la vida tenemos necesidades distintas.
Necesidad y tiempo para asimilar la información
En la juventud, o incluso en la adultez podrá ser molesto que a la recepcionista le guste conversar del clima o de otras cuestiones. En esa etapa de la vida puede preferirse ir al punto y resolver rápidamente para seguir con otra cuestión. En cambio en la adultez mayor, estos detalles denotan dedicación, intención de establecer un diálogo, un encuentro, aunque sea ocasional. Este mayor tiempo que dedica la recepcionista le permite a la persona mayor asimilar la información.
En tanto los datos sean claros, y accesibles la persona no será reiterativa y podrá regresar con el objetivo cumplido.

