
El adecuado cuidado de nuestra salud mental, nos exige conocer e informarnos, a los fines de ser actores conscientes en la propia vida.
¨La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». La cita procede del Preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, que fue adoptada por la Conferencia Sanitaria Internacional, el 19 de junio al 22 de julio de 1946, y entró en vigor el 7 de abril de 1948. La definición no ha sido modificada desde 1948.
Esta clarísima definición no discrimina entre salud y salud mental. Por el contrario, da por sentado que el bienestar mental es parte integrante junto al físico y social , de la salud. Sin embargo, en la actualidad , estamos acostumbrados a interpretar los aspectos físicos, mentales y sociales como independientes entre sí. A punto tal de hablar de Salud Mental. Claro está, que esta segmentación, relativa, y reduccionista, termina siendo funcional para explicar distintos aspectos de las personas, fundamentalmente a la hora de tratamientos médicos.
Gracias a los procesos que realiza la mente , la posibilidad de percibir los distintos sentimientos
Entonces , gozar de salud, implica que a pesar de que se pueda padecer de enfermedades, también se puedan identificar sentimientos de satisfacción y tranquilidad. Y es justamente gracias a los procesos que realiza la mente , la posibilidad de percibir los distintos sentimientos .
La mente es el conjunto de actividades y procesos psíquicos conscientes e inconscientes. Permite conocer el mundo que nos rodea, y reconocernos en él con placer o displacer. Entre los procesos que realiza la mente, se encuentra también la identificación de herramientas para hacer frente a la adversidad. Reconocer nuestras fortalezas, y debilidades implica autoconocimiento, y esto es una de las tareas mas elevadas de la mente
Por todo esto, cuidar nuestra Salud Mental, nos permite reconocer aspectos personales. Conectarnos con nosotros mismos, reconocer de manera consciente nuestras elecciones, y afrontar tanto lo que elegimos, como lo que nos toca, de la mejor manera.
Por ello, es que decimos que No hay Salud, sin Salud Mental. No podemos percibir el bienestar , característico de la salud, si no contamos con un aparato mental que lo posibilite.

