Ser feliz durante la cuarentena, pudo no ser un emprendimiento fácil de llevar a cabo. Sin embargo, recluirse en el hogar, y suspender drásticamente todo encuentro social, independientemente de su magnitud, pudo ser sencillo de sortear unos pocos días. A pesar de que el distanciamiento social, fundamentalmente de los seres queridos , empezó a hacerse algo molesto.
La mayor complejidad vino dada, cuando se dijo: ¨ las personas mayores de 65 años son una poblacion vulnerable, por lo tanto no pueden salir de su casa ¨ . Mas allá del error en la generalidad y firmeza del dicho , al asociar , mayores y vulnerabilidad, casi todos cumplieron a rajatabla. No porque se sientan vulnerables, muchos de este grupo son menos vulnerables que algunos jóvenes, y lo han demostrado en sus batallas. La vida les ha enseñado a cuidarse, y ante la realidad de un virus desconocido, pusieron en práctica los recursos que les dio la experiencia. Son conscientes, que el no exponerse socialmente es la forma de protegerse.
Lo paradójico, es que esta protección , a pesar de que es el mejor recurso disponible, tiene otras facetas menos beneficiosas.
En la diversidad de personalidades , cada persona mayor pudo acomodarse.
Al inicio de la cuarentena , se debió realizar un corte abrupto de las actividades sociales habituales, rutinas con amigos, caminatas, actividades familiares, o intelectuales. En la diversidad de personalidades , cada persona mayor pudo acomodarse. Mientras hijos y nietos nos alborotábamos pensando…que sucedería…, mientras les insistíamos a nuestros padres y abuelos, que no asomen la nariz a la ventana.
Claro, que personas mayores felices en cuarentena, no son todas. Muchas no han logrado adaptarse, y el distanciamiento de sus hijos y nietos les ha producido enorme tristeza. Muchos otros, con patologías previas vieron incrementar sus sintomas, y serle mas difícil atravesar este tiempo. Muchos han debido recibir ayuda profesional o reforzar la que ya tenían.
Sin embargo, otros tantos, independientemente de su estado de salud, y haciéndole frente a la tristeza por el aislamiento, lograron construir un nuevo proyecto personal.
¿ Cómo se construye un proyecto personal durante la cuarentena?
En primer lugar conectarse consigo mismo, será clave. Revisar en la historia personal de qué cosas se disfruto . Explorar en el interior de si mismo, aquellas cosas que se llevaron a cabo, durante cuando tiempo y que generaron. En ocasiones, suele ser muy útil , realizar una lista de aquellos recuerdos que aparezcan en la memoria.
Luego, de dedicarse a rememorar esta parte de su historia , preguntarse ¿ algo de todo esto, me gustaría realizar en esta etapa de mi vida? A muchas experiencias, las consideramos fantásticas en el contexto en que ocurrieron, pero el presente es otro tiempo. Es probable que aunque el mismo acontecimiento se vuelva a repetir, tendrá otros matices, acorde al momento presente.
Poder preguntarse, ¿ qué me hubiese gustado hacer? En ocasiones, por falta de tiempo concreto, o por selección, o porque se consideraba que había otras prioridades, fueron quedando algunas ¨cuentas pendientes¨ A continuación la pregunta de rigor es: ¿ podría concretarlo en este tiempo? ¿ de qué depende que pueda realizarlo? ¿ se puede realizar en cuarentena? o ¿ lo puedo proyectar para después de la cuarentena? En este último caso, empezar a planificar y prepararse para ello podría ser una opción en este tiempo.
En definitiva, la clave está en bucear dentro de sí, aquellas cosas que nos gustan. Luego, habilitarnos a disfrutar reconociendo los recursos personales disponibles, a pesar de las limitaciones que se nos presenten


